13 de marzo de 2009

NUEVOS PETALOS PARA UNA FLOR QUE EMERGE

Vivir...Amar...Volar...Soñar... Creo que todos nosotros tenemos eso en nuestra mente y corazón. Nuevos pétalos para una flor que emerge...Qué significa esto? Sencillo.... Atravezando un Gólgota camino a un via crucis de camino me encuentro. Un valle de sombra y de muerte, agonizando en el delirio del dolor, la desgracia, la traición, el desamor, la desventura. Toca a mi puerta la agonía de la crucifixión en el pleno desarrollo de mi vida. Se oye cruel verdad? Pero es una realidad que no puedo borrar. Es una realidad que marca, que estremece, que toca mi corazón y mi alma en la más profunda cavida que hay en mi ser. En este viaje al Gólgota no pedido que encuentro? Encuentro un ser lleno de vida que necesita despuntar y volar. Un ser frustrado en muchas áreas que necesita y quiere volar y desarrollarse para dar un poco de mí al que me rodea. Un ser que día tras día pide a gritos sentir la plenitud en su total dimensión. Pero esta dimensión solo se alcanza através del dolor. Crecer...cuesta. Crecer....duele. Como la flor que renace y emerge del marchito invierno que vorazmente acaba con la vida de una flor de verano. La flor sufre, se seca, bota sus pétalos, se le acaba la vida, agoniza en el frío, no hay nadie que la cubra, nadie que la pueda abrazar porque su vida se agotó. Llega el verano de esta flor y qué sucede? Sucede que esta hermosa flor emerge de las cenizas como el ave Fenix. Emerge del más profundo via crucis que le tocó vivir através de las inclemencias del tiempo. Pero sobrevivió. Sabes porqué? Porque quería vivir, querí estar en el jardín más hermoso, quería dar alegría y mostrar al mundo su orgullo por haber sobrevivido a tales fenómenos. Así está mi vida. Emergiendo de las cenizas, emergiendo del dolor más agonizante. Aparecen en mi vida nuevos pétalos, nuevos colores, nueva vida porque através del Gólgota me encontré con mi verdadero Ser. Me encontré a mí misma y ví que puedo ser mejor, que puedo volar, que puedo y tengo derecho de soñar. Quiero vivir, quiero amar, quiero soñar, quiero la libertad. Para emerger tuve que perder. Para emerger de las cenizas tuve que renunciar a todo. Para emerger tuve que ser quebrada. Pero ha valido la pena porque lo que soy hoy y lo que estoy logrando se lo debo a mi Gólgota... Y a propósito, sabes que significa Gólgota? Es el camino que tomó Jesús cuando fue crucificado. Un camino a la vía dolorosa. Un camino de espinas, de quebrantos, de rechazos, de traiciones, de maltratos, pero al fin triunfó. Murió pero resucitó. Yo tuve que morir para volver a nacer. Pero en ese Gólgota jamás puedo decir que anduve sola porque El siempre andó conmigo. Y jamás estaré sola porque mientras El ande conmigo, nada me podrá vencer. Por eso soy un pétalo para una flor que emerge....

1 de marzo de 2009

El payaso; la máscara y tú

Lo primero en lo que reaccionamos cuando vemos o escuchamos de un payaso es la risa. Y en cierto modo así es. Por siglos el payaso ha sido el sinónimo de risas, alegrías y de entretenimientos. Pero nunca nos hemos detenido a pensar que hay detrás de ese disfraz. Detrás de ese disfraz nos escondemos tú y yo. Sí; así es. Vamos caminando por la vida sin mostrar lo que realmente somos o lo que llevamos dentro. Por eso somos como el payaso. Damos al mundo la cara que ellos desean ver; somos muchas veces la alegría de los lugares que frecuentamos; somos el alma de la fiesta; somos esa persona que todos quieren seguir y ser: pero sin embargo detrás de la máscara muchas veces se esconde un ser solitario, lleno de miedos, frustraciones, sensaciones de fracaso, marcas de dolor, guardando un corazón lastimado, y hasta muchas veces vidas frustradas. Damos al mundo la cara que ellos desean ver para en cierta manera no incomodar y sentirnos aceptados. Es triste porque vivimos vidas que no nos pertenecen. Vivimos muchas veces vidas prestadas de aquellos que admiramos. Vidas de aquellos que significan todo en nuestra vida, vivimos vidas como la de un payaso. Detrás de la máscara se esconde un ser humano que siente, que sueña, que piensa, que ama, que vive, que ríe y que también llora. Hoy yo me quito mi máscara. Te la quitas tú? Decídete a actuar tu propia vida; no una vida que no te pertenece. Dejémosle la máscara a la falsedad y vivamos la vida que nos pertenece.